Si estás leyendo esto, es probable que ya hayas tomado la difícil decisión de terminar tu matrimonio. Ahora, la pregunta es: ¿cuál es el siguiente paso legal? En Perú, existen dos caminos principales para divorciarse, y elegir el correcto desde el inicio puede ahorrarte tiempo, dinero y mucho estrés emocional.

A continuación, te explico los tipos de divorcio que establece nuestra legislación para que puedas tomar una decisión informada.

Trucos antes de divorciarse

1. El Divorcio por Mutuo Acuerdo: El Camino Rápido y Pacífico

Este tipo de divorcio por mutuo acuerdo es la opción más recomendada si tú y tu cónyuge están de acuerdo en separarse. Es un proceso rápido y relativamente sencillo, ideal para parejas que han logrado resolver temas como la división de bienes, la tenencia de los hijos y la pensión de alimentos.

¿Cómo funciona?

La ley permite gestionar este tipo de divorcio por dos vías:

  • Vía Notarial: Es la opción más ágil. Tú y tu cónyuge acuden a una notaría con todos los acuerdos ya establecidos. El proceso es directo y suele culminar en un par de meses. Es la mejor alternativa si no tienen hijos menores de edad o si estos son mayores de 18 años con discapacidad.
  • Vía Municipal: Funciona de manera similar a la notarial, pero se realiza en la municipalidad del último domicilio conyugal.

2. El Divorcio por Causal: La Vía Judicial y Contenciosa

Este es el camino que debes seguir si no hay un acuerdo con tu pareja. En este caso, el divorcio se tramita ante un juez y se basa en la demostración de una de las causales establecidas en el Código Civil peruano.

Las Causales de divorcio más comunes:

  • Adulterio: Se debe probar la infidelidad de uno de los cónyuges.
  • Violencia Física o Psicológica: Se deben presentar pruebas de maltrato.
  • Abandono Injustificado del Hogar: Si uno de los cónyuges se fue del domicilio con la intención de incumplir sus deberes matrimoniales por más de dos años continuos.
  • Conducta Deshonrosa: Actos que hagan insoportable la vida en común.

¿Cómo funciona?

Una de las partes presenta una demanda de divorcio ante un juez de familia. Este proceso es más largo y complejo, ya que implica la presentación de pruebas, audiencias y un litigio para que se declare la causal y se disuelva el matrimonio.

3. Consideraciones Adicionales y Recomendación Legal

Independientemente del tipo de divorcio, hay aspectos cruciales que deben quedar resueltos:

  • Pensión de alimentos: Es un derecho de los hijos y del cónyuge que se dedique al hogar, si corresponde. Su monto se fija según las necesidades del solicitante y las posibilidades económicas del obligado.
  • Régimen de visitas: Se debe establecer cómo y cuándo el padre o madre no custodio podrá compartir tiempo con sus hijos.
  • División de bienes: Si la pareja optó por el régimen de sociedad de gananciales, los bienes adquiridos durante el matrimonio se deben repartir por igual.

La elección entre un divorcio por mutuo acuerdo y un divorcio por causal definirá la complejidad y duración del proceso. El camino más corto y menos traumático es siempre el del diálogo. Sin embargo, si el acuerdo no es posible, la vía judicial te dará la protección que necesitas para resolver la situación.

Antes de tomar cualquier paso, lo mejor es buscar la asesoría de un abogado de familia especializado en derecho de familia. En un momento tan vulnerable, un profesional te ayudará a proteger tus derechos y los de tus hijos.

Este artículo ha sido redactado por Sarela Merino Guanilo, Abogada con más de 10 años de experiencia, especializada en Derecho de Familia y Derecho Civil, colegiada 87420 del Ilustre Colegio de Abogados de Lima

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